Tensión en el Congreso por el debate del presupuesto 2027
El paso del proyecto de ley de presupuesto 2027 por la Cámara de Diputados se convirtió en un escenario de fuerte confrontación entre la coalición oficialista y la oposición, que acusa falta de consenso y recortes polémicos.
Buenos Aires, 30 de agosto de 2026 – La jornada legislativa del pasado miércoles se transformó en una verdadera batalla de argumentos cuando el proyecto de ley de presupuesto para el ejercicio 2027 volvió a la Cámara de Diputados. La oposición, encabezada por la Juntos por el Cambio, denunció una falta de diálogo y una carga de recortes que, según ellos, agravaría la crisis económica que vive el país.
El presidente de la Cámara, Sergio Massa, intentó mediar en el debate, recordando que el proyecto ya había sido revisado en comisiones y que “el objetivo es garantizar la estabilidad macroeconómica sin sacrificar los programas sociales esenciales”. Sin embargo, los legisladores de la oposición interpusieron una moción de urgencia para solicitar una nueva mesa de trabajo y la inclusión de rubros que, según ellos, fueron excluidos sin justificación.
Los partidos de la oposición argumentan que la partida destinada a la Seguridad Social se redujo en un 12% respecto al presupuesto de 2026, mientras que se aumentó la asignación a la defensa en un 8%, una medida que consideran “inaceptable” en un contexto de alta inflación y desempleo. Por su parte, la coalición oficialista sostuvo que el ajuste es necesario para cumplir con los compromisos de la deuda externa y evitar una mayor presión sobre el tipo de cambio.
El debate se prolongó más de tres horas y, al culminar, la propuesta de presupuesto fue aprobada con 170 votos a favor, 124 en contra y 4 abstenciones. La votación, aunque suficiente para pasar la iniciativa, dejó en evidencia una profunda división que probablemente se reflejará en las negociaciones con los sindicatos y en la agenda legislativa de los próximos meses.
Expertos en economía política advierten que la falta de consenso podría traducirse en bloqueos futuros y una mayor incertidumbre para la inversión. “El presupuesto es la herramienta más importante para la gestión pública. Si el Congreso sigue tan polarizado, el riesgo de paralizar políticas clave es alto”, afirmó la analista del Centro de Estudios de la Sociedad (CeS) María González.




