Leticia Nieva, hija de Paulina Lebbos, cambia apellido y se distancia de su abuelo
Leticia Nieva, hija de Paulina Lebbos, se distancia de su abuelo Alberto y adopta nuevo apellido. Busca su propio camino lejos de la impunidad del femicidio de su madre.
Leticia Victoria Nieva, de 25 años, ha crecido en medio de las profundas consecuencias del femicidio impune de su madre, Paulina Lebbos, ocurrido hace décadas. Desde su niñez, su vida estuvo marcada por la búsqueda de justicia y el dolor asociado a este trágico suceso. Ahora, Leticia ha tomado decisiones significativas con el fin de romper con un pasado que la ataba a esa carga y a una lucha que, según su perspectiva, requería un nuevo enfoque personal.
Entre sus resoluciones más contundentes, Leticia optó por cambiar su apellido. Eligió el de su madre adoptiva, una docente que le brindó contención y apoyo incondicional en sus “peores momentos”, ofreciéndole un anclaje emocional diferente. Esta desvinculación se extiende también a su relación con su abuelo paterno, Alberto Lebbos, de 71 años, con quien ha decidido distanciarse. En línea con esta nueva perspectiva, Leticia también determinó no ser parte querellante en el juicio que absolvió a César Soto, de 44 años, marcando un claro deseo de alejarse de los procesos judiciales.
Actualmente, Leticia Victoria Nieva ha encontrado un nuevo horizonte y un propósito en General Roca, Río Negro, donde se desempeña como profesora de danzas. Desde allí, busca construir su propia identidad y forjar un futuro al margen de las sombras del pasado, enfocada en su profesión y en su vida personal, lejos de la atención pública y de los ecos de un femicidio que aún conmueve a la sociedad argentina.




