El consumo masivo cayó 3,7% en el segundo trimestre y el AMBA lideró la retracción
Las familias bonaerenses y porteñas ajustaron más sus gastos, mientras los hogares unipersonales y el comercio barrial mostraron mayor resiliencia.
El consumo masivo en Argentina registró una caída del 3,7% durante el segundo trimestre del año, según un informe privado al que accedió Mesa de Cruce. La contracción fue más pronunciada en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde las familias redujeron sus compras y adoptaron una conducta de mayor cautela en cada gasto, en un contexto de inflación persistente y pérdida de poder adquisitivo.
El estudio destaca que los hogares unipersonales y los comercios de cercanía —como almacenes y kioscos— fueron los que mejor resistieron el escenario adverso. Mientras los primeros mantuvieron niveles de consumo más estables, los negocios de proximidad lograron sostener ventas gracias a la confianza de los vecinos y a estrategias de precios más accesibles. En contraste, los supermercados y grandes cadenas sufrieron un impacto mayor, con tickets de compra más pequeños y menor frecuencia de visitas.
Los datos reflejan un patrón de consumo más selectivo: los argentinos priorizan productos esenciales y postergan gastos no urgentes. Analistas consultados advierten que, de no mediar una recuperación en los ingresos reales, la tendencia podría profundizarse en los próximos meses, especialmente en los sectores medios y bajos, donde el margen de ajuste es cada vez más limitado. La situación en la provincia de Buenos Aires, motor económico del país, añade presión sobre la actividad comercial y la recaudación municipal.




