Combustibles fósiles son el pilar irremplazable de la civilización, según Smil y Grobo
Rosendo Grobo, en Infobae, desglosó la visión de Vaclav Smil sobre la dependencia global de combustibles fósiles para alimentos e infraestructura.
El debate sobre la transición energética global ganó un nuevo matiz con el análisis de Rosendo Grobo en el programa "Infobae a la Tarde". Grobo se sumergió en las profundas ideas del reconocido investigador Vaclav Smil, cuya obra desafía la premisa de un abandono rápido y completo de los combustibles fósiles. La conclusión central que emerge es clara: el petróleo, el gas y otras fuentes fósiles continúan siendo un pilar ineludible para el funcionamiento de la civilización moderna.
Según la interpretación de Grobo sobre Smil, la relevancia de estos energéticos va más allá de su uso directo en el transporte o la industria. Son elementos cruciales para la producción de alimentos a gran escala, desde la fabricación de fertilizantes hasta la maquinaria agrícola. Asimismo, la infraestructura que sostiene nuestras sociedades, incluyendo la construcción y el mantenimiento de ciudades, rutas y redes de comunicación, dependen intrínsecamente de estos recursos. La economía global, en su conjunto, encuentra en los combustibles fósiles su motor esencial, dictando costos y posibilidades en casi todos los sectores productivos.
El análisis de Smil, presentado por Grobo, se caracteriza por su rigor basado en datos empíricos, evitando proyecciones idealistas. Destaca que la complejidad de reemplazar estas fuentes energéticas en tan diversas aplicaciones representa uno de los mayores desafíos para la humanidad. Mientras el mundo busca alternativas sostenibles, la realidad dictada por la infraestructura existente y la demanda global de bienes y servicios señala que los combustibles fósiles aún sostienen, en gran medida, el ritmo de la vida contemporánea, configurando un escenario de transición mucho más lento y complejo de lo que a menudo se proyecta.




